La cultura a lo largo de la historia ha
tenido diferentes formas de manifestarse principalmente en sus costumbres, en
sus tradiciones, en sus avances tecnológicos y en su arte. El arte a su vez
también consta de diversas maneras de expresarse y al decir esto me estoy
refiriendo a las 7 bellas artes, con bellas artes se hace referencia a aquellas
manifestaciones de la cultura que son percibidas como bellas a través de los
sentidos, esencialmente la vista y el oído. Las 7 bellas artes son la literatura, la pintura, la
escultura, la música, la danza, la arquitectura y el teatro, estas han ido
variando en definición y en forma acorde a la época y a la sociedad en que se
expresan o expresaron, por ejemplo solo hace algunas décadas se considero al
cine dentro de la categoría de arte entrando a ser parte del teatro, sin
embargo el cine en muchas ocasiones supera al teatro con filmes que maravillan
tanto por su contenido como por su forma llevándonos a conocer historias y
mundos que ni la mas costosa producción teatral podría conseguir.
En nuestra sociedad actual, cada vez mas
avanzada tecnológicamente, hay quienes piensan que el arte solo se puede
vislumbrar en lo clásico y en pequeñas excepciones en lo moderno como ocurre
con el cine, esto es el mas grande yerro que cometen, al menospreciar exteriorizaciones
de la cultura actual y me estoy refiriendo a la mas menospreciada de estas,
estoy hablando de los videojuegos.
Los videojuegos, desde que fueron creados,
evolucionaron a una velocidad asombrosa no solo en la forma sino también en el
contenido, y si usted lector es de las personas que piensan que los videojuegos
son solo para lo niños o adultos jóvenes y que incentivan la violencia, no solo
esta generalizando también esta cometiendo un error pues, gracias a
documentalistas como Michael Moore, se demuestra que los videojuegos no tienen
relación con la creación de una vehemente cultura –pues son una expresión de lo
que la sociedad refleja-, además usted se estaría negando a probar experiencias
que ningún otro arte podría entregarle en la forma en que lo hace un
videojuego, ya que solo estos no solo le permiten interactuar con el mundo
creado, además le dan la capacidad de convertirse en el protagonista de una
historia e incluso, como se ha visto en varias entregas, puede alterar el curso
de la historia llegando a diferentes conclusiones, delatando su forma de actuar
y de ser.
Los entendidos dentro del mundo “Gamer”
hemos podido dar cuenta de cómo han cambiado, los juegos de video, de ser
historias con simples personajes, intentando recabar la mayor cantidad de
puntaje y llegar a un final sin mayor trascendencia, a ser historias con
reflexiones profundas, paisajes alucinantes y personajes de gran complejidad
sicológica. Para los que creen erróneamente que me refiero al avance
tecnológico de las consolas se equivocan, pues hay juegos de épocas anteriores
que marcaron escuela para las futuras generaciones, juegos como Zenowars o
Ninja Gaiden dan ejemplo de esto. Es por esto que los videojuegos han pasado de
ser meras diversiones pasajeras a llegar a ser experiencias que dejan recuerdos
en quienes las han probado, no por nada hay quienes recuerdan con nostalgia a
aquellos personajes que marcaron sus infancias y que han crecido junto a ellos
o se emocionan con ver el final de un videojuego con una buena historia.
Hay quienes dicen que el arte es un
proceso creativo de gran complejidad que requiere de enormes cantidades de
esfuerzo para llevarse a cabo una verdadera obra de arte trascendental, lo
mismo ocurre en los videojuegos un grupo de no mas de 10 o 20 personas
invierten tiempo y creatividad en lograr programar los elementos narrativos, ornamentales
e interactivos que se requieren, algunos podrían decir que al ser echo a través
de maquinas son estas quienes se llevan la mayor parte del trabajo, pero, al
igual que el pintor utiliza sus pinceles para conseguir pintar un cuadro o el
escultor que utiliza sus cinceles para dar forma a sus figuras, los
programadores utilizan los computadores como herramientas para llevar a cabo su
trabajo , incluso de una manera mas compleja que las artes tradicionales porque
estas solo requieren talento y un poco
de conocimiento para que una persona llegue artista, en cambio quienes
programan requieren, no solo el talento, deben tener también muchos
conocimientos a cerca de sus instrumentos que constantemente están
actualizándose y renovándose. En ocasiones llamamos “arte” a cuadros toscamente
(burdamente) pintados por un artista de renombre o literatura que de contenido
nada original ni menos profundo que solo alcanzan cierto éxito gracias a que su
autor tiene cierta fama, en cambio en los videojuegos la fama poco y nada
sirven ya que, si bien pueden provenir de compañías que han tenido grandes
éxitos o franquicias con entregas muy memorables, el publico espera que los
sorprendan con nuevas propuestas y no que se los seduzcan con un poco de
atractiva publicidad. Es por esto que el arte de crear un videojuego es igual
de minucioso que el crear cualquier otra obra de las otras 7 índoles del arte.
Un videojuego puede llegar a sorprenderte
en muchos aspectos, como ya dije anteriormente. Algunos como Silent Hill son
reconocidos por las profundas tramas que tienen las más de 5 entregas de esta
franquicia, otros como Journey, que se hizo famoso este último año, o Shadow of
the colossus deben gran parte de su fama a las sorprendentes escenografías,
además de sus historias, que pese a ser simples, son creativas y originales,
así como hay otros juegos que destacan en distintos aspectos. A diferencia de
las artes tradicionales que solo pueden
maravillar en un solo aspecto que es el que les corresponde como arte, lo que
intento decir es que las artes tradicionales se ven superadas en cuanto a la
capacidad de maravillar en ámbitos diferentes ya que cuenta con elementos
narrativos, visuales y musicales, entre otros.
Mi intención no es para nada desmerecer
las artes tradicionales ni tampoco engrandecer a los videojuegos por sobre
estas, solo pienso que debería reconocérseles mas valía pues existe la
percepción de que solo lo clásico es bueno y todo lo nuevo es comercial y una bazofia,
siendo que los videojuegos también son gratas experiencias maravillosas y
menospreciadas, que sufren de los prejuicios infundidos por la misma sociedad
que les da vida, ya que solo expresan aquello que la misma sociedad refleja. El
trabajo de elaboración que estos conllevan tampoco es menor al que se requiere
para cualquier otro tipo de arte, por eso no hay que rebajar el proceso
creativo de estos. Solo quiero finalizar con una invitación a usted lector a
que se atreva a probar nuevas sensaciones, a ver el mundo en el mundo actual a
la tecnología no como un enemigo sino como un nuevo medio y una lozana forma
de experimentar aquello que lo clásico quiere entregarnos, en el formato de una
nueva generación, ¿Por qué no darles una oportunidad?
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